Aquí te indicamos cómo reconocer y tratar adecuadamente esta condición que puede traer problemas a los corredores.

No son pocas las personas que tienen pie plano y no lo saben. Claro, porque es una condición física que por sí misma no provoca dolor. Sin embargo, a la hora de correr esto puede causar problemas que es necesario atender.
Así lo explica Juan González, kinesiólogo de MedPro Clínica: “Pie plano se define como el contacto total o en mayor porcentaje de la planta con la superficie mientras una persona se encuentra de pie. Es una afección común, en la cual los tejidos que mantienen el arco plantar se encuentran más distendidos, de manera que éste cae”. Añade que durante el crecimiento del cuerpo hay procesos normales asociados a la adaptación de los tejidos al deporte. En el caso del running, los ligamentos, tendones, músculos y huesos se deben fortalecer para adaptarse a la carga de trote. “Esto puede producir dolor debido a las inflamaciones producidas por los cambios de carga o aumento de ellas, teniendo un proceso de cambio normal o patológico que debe ser evaluado por un profesional del área deportiva, como kinesiólogo o médico”, plantea.

Cómo Reconocerlo

¿Qué señales podrían advertir a un corredor que tiene pie plano?
A modo de respuesta, Juan señala un par de reglas a considerar. Primero, que durante la actividad física se sientan dolores que impidan mantener el ejercicio normal. “Si hablamos del trote, esto se advierte cuando un dolor influye en tu ritmo de carrera o en la técnica, haciéndote falsear el paso o llevándote directamente cojear. Esto de ninguna forma es normal”, sostiene.
Agrega que una vez finalizada la actividad, las sensaciones podrían durar hasta 2 o 3 días como máximo. “Si estas molestias se mantienen en cuanto a intensidad, duración y frecuencia, durante más tiempo, hay que revisar. Es necesario analizar la condición que provoca dolor, a través de una evaluación clínica y si fuese necesario con exámenes complementarios. Con ello se discrimina alguna lesión como fascitis plantar o tendinopatía de los músculos plantares por ejemplo”, sentencia el especialista.

Tratamiento

En caso de tener pie plano hay una serie de medidas que se pueden aplicar para corregir esta condición y evitar que produzca molestias a los runners.
Juan González señala que el tratamiento conservador se enfoca primero en normalizar las condiciones que dan cuenta de la afectación, como las inflamaciones. “La kinesiología se ayuda con diversas técnicas manuales para mejorar esto y poder fortalecer la musculatura del pie y tobillo en su conjunto, como también la propiocepción. Un aspecto muy importante es el control consciente e inconsciente en el corredor, que permite prevenir más lesiones a futuro”, comenta.
El profesional de MedPro Clínica agrega que todo esto se hace desarrollando ejercicios funcionales que pueden incluir la técnica de carrera como uno de los principales gestos deportivos, ya que permite adaptar las extremidades y controlar el cuerpo en general a la hora del trote. En estos casos, el kinesiólogo ayuda a determinar y dosificar los ejercicios.
Juan detalla que la técnica manual para aliviar las molestias consiste en la “liberación de fascia plantar, y algunos músculos claves en la mantención del arco plantar como es el tibial posterior”, para lo cual se aplica fuerza de forma progresiva en dicha zona.
Agrega que otra forma de abordar las dolencias generadas por el pie plano en los corredores es integrar nuevos hábitos para soltar y flexibilizar los tejidos post actividad. “Un ejemplo es la utilización de una botella de agua fría o una pelotilla que ayude a mantener cualquier molestia a raya”, dice.
También se puede recurrir a técnicas complementarias como son la punción seca en la fascia plantar, la liberación de la misma planta del pie con instrumentos, o el uso de ondas de choque o infiltraciones de corticoesteroides cuando se trata de una fascitis plantar complicada.
“La utilización de todas estas técnicas, sobre todo las últimas, son determinadas por médicos previo a una evaluación. Esto en adición con la kinesiología como primera línea de tratamiento conservador”, afirma Juan.
¿Sirven las plantillas para corregir el pie plano? El especialista responde: “El uso de plantillas es un complemento para el tratamiento, ya que es una estructura externa que levanta el arco disminuido. Por ende, el tratamiento correctivo para mejorar esta condición es a través del entrenamiento del pie”.
El kinesiólogo añade que la pérdida del arco longitudinal del pie es una condición que se da más en posición estática, y que es totalmente distinta al correr. “No existe ninguna relación entre el comportamiento del pie en una postura estática versus lo que ocurre en condiciones dinámicas (corriendo). Por esto siempre es necesario consultar a un especialista”, sentencia.
Juan González pone énfasis en que el uso de cada una de las técnicas señaladas por sí sola no hace la terapia ni el tratamiento. “Todas ellas son el complemento del quehacer médico y kinésico”, dice. Y concluye: “Hay que considerar también que algunas personas responden de manera favorable más rápido que otros, por un aspecto de individualidad de las lesiones o de sus condiciones físicas”.