Los corredores deben proteger su piel de los nocivos efectos de los rayos UV y también de otros “enemigos”. Aquí te damos algunos tips para hacerlo en estos meses cálidos.

Correr por cerca de 30 años desde su casa al trabajo, y viceversa, le pasó la cuenta al destacado fondista Erwin Valdebenito. Y no por el golpeteo incesante de sus pies sobre el asfalto, sino por no haber usado nunca protector solar. El diagnóstico que le dieron en 2015 fue lapidario: cáncer a la piel. Sin embargo, como lo ha hecho tantas veces, salió airoso de este desafío y hoy sigue corriendo y entrenando.
Para evitar casos como el de Erwin, la Dra. Miluska Sota, dermatóloga de Clínica MEDS La Dehesa, afirma que los deportistas que realizan actividad al aire libre “deben protegerse permanentemente del sol para impedir las consecuencias de la radiación ultravioleta. El daño puede ser agudo y causar la quemadura solar, y también crónico que provoca el cáncer cutáneo y el envejecimiento precoz de la piel”.
Cabe indicar que la radiación solar se compone de radiación visible e invisible. La fracción invisible de la luz, representada por los rayos ultravioleta A (UVA) y ultravioleta B (UVB), es la causante de la mayoría de los problemas de piel.
La profesional explica que las primeras manifestaciones de un daño a la piel se pueden evidenciar fácilmente a través de la aparición de manchas de distintas tonalidades en la piel. Y también por el surgimiento de nuevas lesiones con textura al tocarlas. “Es importante que cuando ocurra esto el deportista consulte con un dermatólogo apenas las noten en la piel, para determinar si son benignas, ya que el cáncer de piel diagnosticado tempranamente podría sanar. Una quemadura puede provocar enrojecimiento, dolor, hinchazón e incluso ampollas. En casos más severos se manifiestan síntomas como fiebre o escalofríos”, detalla.

Cuidados Específicos

Para prevenir este tipo de patologías, la Dra. Sota recomienda que la indumentaria para correr tenga un tejido fino, sin orificios por donde ingrese el sol. Y también aconseja el uso de protectores solares que garanticen su efecto, es decir, los dermatológicos. Añade: “La mayoría de estos productos tienen una protección ampliada para todo tipo de radiación ultravioleta y deben aplicarse 30 minutos antes de la exposición al sol y reaplicarse cada 2 a 3 horas. Un deportista debería preferir un protector resistente al sudor y al agua, y que posea una textura adecuada para su piel, que puede ser seca o grasa o padecer alguna enfermedad como acné o rosácea”.
Además, sugiere el empleo de lentes para el sol y de algún gorro o visera, ya que un alto porcentaje del cáncer cutáneo aparece en las zonas de la piel expuestas al sol, como la cara, el cuello, las orejas, las manos y los antebrazos.
Otra recomendación importante para minimizar los daños a la piel tiene que ver con el horario para realizar actividad física. “Deben aprovecharse los horarios en los cuales el sol no es intenso: en las mañanas temprano y por las tardes, evitándose la exposición al sol entre las 11 y 16 horas”, advierte.

Sudoración Excesiva

Junto con los rayos UV del sol, otro potencial agente dañino para la piel es la sudoración excesiva, que puede provocar infecciones bacterianas y micóticas. “Hay muchos productos para prevenirla”, afirma la dermatóloga de MEDS.
Luego agrega otros cuidados: “El viento seca más la piel y las plantas como el litre y las acuáticas producen fitofotodermatitis, que son alergias que dejan manchas café oscuras. También los runners deben prevenir los cortes en los pies usando calzado cerrado, ya que las heridas se pueden infectar o derivar en verrugas plantares”.