Conoce cómo se previene, identifica y trata la periostitis tibial, una de las lesiones más frecuentes que sufren los corredores.

“Mis primeros 3 km en cinta después de 17 días sin correr por periostitis tibial; con buenas sensaciones”, escribió hace algunas semanas un reconfortado corredor aquejado por esta patología. Y su dolencia no es una cualquiera, sino una de las comunes entre los runners. Alejandro Neira, Kinesiólogo y Biomecánico de Clínica MEDS, así lo ratifica: “El síndrome de estrés tibial medial (SETM) o periostitis es una de las lesiones más frecuentes reportada en la población que hace ejercicio en general, presentando una tasa de incidencia de entre el 13,6% y el 20% entre los corredores”.
El especialista explica que el SETM es una reacción por estrés que se caracteriza por un dolor difuso a lo largo del borde posteromedial de la tibia, y por un dolor a lo largo del tendón del músculo tibial posterior o sóleo.
¿Sus causas? “Las variables investigadas en la literatura son numerosas y caen en una amplia gama de categorías: amplitud de movimiento, longitud muscular, errores durante el entrenamiento (por ejemplo, cambios de kilometrajes, aumento de la intensidad), características antropométricas (por ejemplo, índice de masa corporal y drop navicular), dieta, estado hormonal, tabaquismo, antecedentes de lesiones, órtesis y zapatillas que se utilizan…”, detalla Neira.

Precisa, eso sí, que recientemente un meta-análisis (estudio de alta calidad científica) reveló que solo algunos factores han sido significativamente relacionados con el desarrollo del SETM: las características antropométricas (índice de masa corporal), rango de movimiento de rotación de caderas, y drop navicular (mediciones pie en estático).

Recuperación y Tratamiento

La aparición de periostitis, en la mayoría de los casos, impide seguir corriendo debido a que puede (si se continúa con el ejercicio) progresar a patologías más graves, como son las fracturas por estrés o los edemas óseos en el hueso tibial. “El cese de actividad física producto del SETM es de los más largos si se le compara con otras patologías comunes en los trotadores”, afirma el kinesiólogo de MEDS.
Su tratamiento consta de dos etapas: un manejo agudo y la modificación en terreno de los factores de riesgo que causan el problema físico.
Con respecto a la etapa inicial, Neira comenta que ésta implica una disminución de la carga y de actividades principalmente de impacto. “Se otorga un tiempo de reposo para optimizar los procesos de recuperación de los distintos tejidos damnificados. Y se complementa con ejercicios musculares, de equilibrio y una adaptación progresiva de carga a las diferentes actividades que permitan una paulatina reinserción del corredor”, especifica.
Posteriormente, se debe realizar una evaluación de los factores de riesgo durante la técnica de trote para su correcta modificación. En esa línea, afirma que “cuando un corredor contacta el suelo con su extremidad inferior al trotar genera fuerzas de impacto, las cuales pueden objetivarse mediante el uso de tecnología de acelerometría. Es una alternativa de vanguardia que se ha utilizado durante las últimas décadas en los centros especializados en medicina deportiva alrededor del mundo, y desde hace un par de años en el Laboratorio de Biomecánica de Clínica MEDS para la evaluación y corrección de los factores antes mencionados, obteniéndose excelentes resultados clínicos”.

¿Cómo Prevenirla?

Para prevenir el SETM, los runners deben primero identificar los factores mecánicos relacionados con la lesión para desarrollar estrategias que potencialmente reduzcan el riesgo de sufrirla.
El experto de MEDS resalta que durante la evaluación del patrón de carrera individual se utilizan diferentes tecnologías para determinar el perfil de carga de las diferentes estructuras durante la actividad (correr). “Son herramientas de vital importancia para la modificación en terreno (durante el trote) de los factores causantes de SETM, y que también se encuentran en MEDS”, concluye.