Sigue estas recomendaciones para prevenir y tratar kinesiológicamente las lesiones más comunes asociadas al triatlón.

Como todos los deportistas, los triatletas están expuestos a sufrir dolores y lesiones que pueden obligarlos a detener su actividad por algún tiempo e incluso, en los peores casos, dejar de practicarla de manera permanente.
Por lo mismo, es importante que los atletas estén atentos a las señales de su cuerpo y recurran a tiempo a las ciencias que pueden ayudarles a aliviar sus molestias y prevenir problemas mayores, como ocurre con la kinesiología.
¿Cuáles son las lesiones propias de los triatletas que se pueden prevenir y tratar mediante esta práctica? Camilo Pavez, kinesiólogo de Medpro Clínica, responde: “El triatlón comprende tres deportes (natación, ciclismo y atletismo) que involucran movimientos repetitivos y altas cargas en cuanto a intensidad y volumen, por lo que cada uno de éstos por separado puede generar distintas afecciones, en su mayoría con resolución kinésica”.

Luego señala, a modo de ejemplo, que en la natación los principales problemas físicos se suelen presentar en los miembros superiores del cuerpo, la columna cervical y la cabeza, con lesiones como la tendinopatía de manguito rotador, bursitis subacromial, cervicalgia, dorsalgia, inestabilidad de hombro, entre otras. Agrega que con el ciclismo las zonas que más sufren generalmente son la región lumbar, la cadera y la pelvis, lo que se puede manifestar en dolores lumbares, contracturas musculares, tendinopatía patelar, bursitis patelar y síndrome patelofemoral. El trote, en tanto, afecta de manera más común a todo el cuarto inferior de nuestro cuerpo, generando lesiones como el síndrome de la banda iliotibial, tendinopatías, esguinces, fascitis plantar, fracturas por estrés y pubalgia, entre otras.

Prevención

La kinesiología puede contribuir de manera importante a prevenir las lesiones antes mencionadas. Camilo comenta que para ello “es fundamental realizar una buena evaluación del deportista, para conocer así virtudes y defectos que pueda tener en relación a los componentes de la condición física. En base a eso, podremos trabajar en una buena preparación física, que involucre lograr una correcta armonía y estabilidad dinámica de los segmentos corporales involucrados en el triatlón”.
Añade que también es necesario poner mucho énfasis en aspectos importantes que muchas veces pasan desapercibidos, “como puede ser la técnica en el nado, el braceo o pateo; en el ciclismo, la posición en la bicicleta y de las calas. En el trote hemos de fijarnos tanto en aspectos propios del deportista (técnica de carrera, zancada, braceo, posición del tronco, etc.) como también en el tiempo de uso de las zapatillas, el tipo de zapatilla utilizada o la superficie en la cual se lleva a cabo el entrenamiento”.

Tratamiento y Recuperación

Ya en caso que se enfrente una lesión, la kinesiología también puede aportar mucho a la recuperación del deportista.
Camilo Pavez advierte primero que para que un tratamiento sea efectivo y otorgue una solución real al problema que presenta el triatleta “debemos considerar la globalidad del paciente, por lo que las posibles técnicas y herramientas terapéuticas a utilizar deberán ir completamente de la mano con nuestra evaluación y diagnóstico kinésico”.
Luego indica que el trabajo kinésico como tal para abordar una lesión puede separarse en las siguientes etapas: disminución de la sintomatología, tratamiento de la lesión, activación de musculatura inhibida, fortalecimiento y corrección de posibles alteraciones y compensaciones como consecuencia de la lesión.
Asimismo, señala que los tiempos de recuperación de las distintas lesiones tienen plazos estimativos citados en la literatura especializada: por ejemplo, para un esguince moderado de tobillo suele ser entre 2 a 4 semanas; para un desgarro miofascial, entre 2 a 3 semanas; mientras que para fracturas por estrés, entre 3 a 12 semanas. Sin embargo, dice el especialista, estos tiempos “pueden o no coincidir con nuestro atleta, ya que aquí entran en juego un sinfín de variables que pueden influir tanto positiva como negativamente en el tiempo de recuperación”. Algunos de esos factores son la técnica desarrollada por el atleta en cada prueba, el uso adecuado del calzado, los ajustes en la bicicleta, y la correcta estabilización dinámica de grupos musculares principales (CORE).
El profesional de Medpro Clínica destaca también que para favorecer la recuperación de una lesión, es clave que el deportista sea partícipe de su tratamiento, “involucrándose de manera activa junto al kinesiólogo en cuanto a conocer e identificar la molestia, disfunción o patología que presenta. Por otra parte, es fundamental la evaluación y diagnóstico kinésico para así tener claro el contexto, cualidades del paciente, objetivos, plazos y en base a eso poder de manera conjunta trabajar en pos de una recuperación al 100%. Es muy importante recalcar que la capacidad del deportista en seguir de manera consciente las indicaciones y pautas de ejercicios entregadas -que muchas veces debiesen ser realizadas en su tiempo libre, lo cual genera un punto de inflexión en la recuperación del deportista- será fundamental para una óptima recuperación”, concluye.