El siguiente artículo detalla cómo actúan y qué beneficios tiene para los corredores el uso de cintas kinesiológicas o vendaje neuromuscular.

“Tras varios años corriendo he sufrido ciertas lesiones crónicas que por momentos me dificultan realizar el deporte que me apasiona. Experimentando con diversas tecnologías, he dado con las cintas kinesiológicas con las que he tenido resultados bastante satisfactorios. Entre sus beneficios destaco: disminución de la inflamación y del dolor; aceleración en mis tiempos de recuperación; amplia gama de aplicaciones, por lo cual me ha ayudado en diversas lesiones; y mantención en rangos de movilidad”.
El testimonio pertenece a Karen Torrealba, destacada corredora, profesora de educación física e instructora de running. Y ratifica en la práctica las bondades que en la teoría se atribuyen a este vendaje neuromuscular, basado en el uso de cintas elásticas fabricadas en base a algodón que se adhieren a distintas partes del cuerpo para tratar alteraciones músculo esqueléticas.
¿Cómo funcionan? “Las cintas kinesiológicas se comportan como si fueran una segunda piel, ya que poseen características parecidas: elasticidad, grosor y peso”, indican los especialistas del centro de rehabilitación Kinesic. “La estimulación de cadenas miofasciales que potencien ciertos gestos o técnicas deportivas ha demostrado ser muy útil para los deportistas”, añaden. Y estas cintas (también llamadas k-tape) justamente lo que hacen es estimular “receptores subcutáneos (bajo la piel) que responden a la tracción y a la presión de la piel generada por la misma cinta. Esta información más bien mecánica genera un impulso, produciendo un estímulo propioceptivo y cinestésico”.

Beneficios Probados

De ese modo, dicen en Kinesic, estas cintas logran efectos como los siguientes:

• Analgesia.
• Activación de la circulación sanguínea y linfática (disminución de la inflamación y de hematomas).
• Reducen la fatiga muscular, modulan (aumentan o disminuyen) el tono muscular y mejoran la flexibilidad.
• Mejoran la función articular: Actúan sobre la propiocepción, corrigen la posición articular y la dirección del movimiento, aumentan la estabilidad articular.
• Mejoran la función fascial: Mejoran la interrelación entre las fascias y evitan las adherencias entre ellas, favoreciendo el movimiento normal.
• Mejoran la postura gracias a la información sensorio-motriz y propioceptiva que aporta.
• Aceleran el proceso de reparación de la lesión: Aumentan la circulación sanguínea local y favorecen el drenaje de las sustancias de desecho.

Hugo Salazar, kinesiólogo y quiropráctico, Director Académico del Grupo Kappa, apunta que los beneficios del vendaje neuromuscular para quienes practican deportes como running y triatlón tiene respaldo científico. “Esta cinta elástica terapéutica se utiliza para el tratamiento de lesiones deportivas”, acota. Luego cita el estudio “Kinesiotaping in treatment and prevention of sports injuries: a meta-analysis of the evidence for its effectiveness” (Williams C.Sports Med. 2012 Feb 1; 42 (2):153-64) para afirmar que el “kinesiotaping o vendaje neuromuscular soporta los músculos y las articulaciones lesionadas, y ayuda a aliviar el dolor al levantar la piel, permitiendo una mejor irrigación sanguínea y del flujo linfático”.
Añade que en los atletas de las disciplinas de fondo ayudaría a prevenir lesiones, así como a mejorar su desempeño y ejecución técnica. “Además, al presentarse un cuadro agudo favorece una pronta recuperación, disminuyendo los tiempos de tratamiento”, asegura.

¿Cuándo Usarlas?

¿En qué momento es más recomendable utilizar cintas kinesiológicas: antes, durante o después de practicar deporte? Antes de responder, Karen Torrealba plantea que el uso de cualquier tecnología para reducir molestias osteomusculares requiere primero “saber de qué lesión se trata, en qué fase se encuentra y bajo qué tratamiento se está trabajando. Es aquí donde el kinesiólogo juega un rol fundamental; es él quien nos debe guiar con respecto al momento, instancia y forma de aplicación precisa, de modo que la cinta tenga una real preponderancia. En mi caso las utilizo bajo diversas formas de aplicación de acuerdo al nivel de dolencia o recuperación de las lesiones existentes y básicamente para carreras o sesiones de entrenamiento con una curva de exigencia considerable”.
En Kinesic comentan que el uso de k-tape debiese darse “como método terapéutico y no como accesorio, por lo que lo ideal es usarlo en zonas que se encuentran con dificultad de control neuromuscular debido a dolor, inflamación, hematoma, contracturas, desgarros, etc. Para una correcta aplicación es necesario valorar la condición de la lesión que presenta el deportista. Como manejo preventivo es recomendable utilizarlo durante y después de la realización de deporte, mientras que ante una lesión existen casos en que se aconseja utilizarlo en todo momento por un tiempo determinado”.
Hugo Salazar coincide con que la aplicación del kinesiotaping dependerá de las condiciones físicas y psicológicas en que se encuentra el atleta y del criterio clínico del kinesiólogo. Añade que antes de una carrera intensa o un entrenamiento, las cintas pueden ayudar a disminuir el dolor, poniendo como ejemplo lo que ocurre con una dolencia típica entre los runners como es la fricción de la banda iliotibial: la mayoría de los atletas comienza con los dolores en el kilómetro 5, 7 ó 10, pero al usar kinesiotaping de manera correcta pueden realizar una carrera o entrenamiento libre de molestias.

Cuidados en su Uso

El kinesiólogo y quiropráctico advierte que si bien la aplicación de este vendaje neuromuscular es técnicamente sencilla, y “es una solución fácil, rápida y efectiva, también puede crear situaciones fasciales anómalas contraproducentes para cualquier atleta. Si no es bien dirigida la aplicación, incluso puede causar una lesión”. En ese contexto, recomienda algunos cuidados especiales: “Considerar la calidad de piel en aspectos de turgencia e irritabilidad, ya que hay algunas epidermis más sensibles, que son un porcentaje bastante menor, pero en caso de presentar irritación o excesiva picazón se deben retirar. En pieles más delgadas no se aconseja su uso”.
Los especialistas de Kinesic detallan otras situaciones en que no se sugiere utilizarlas:

• Heridas: Como se trata de una venda no estéril, el vendaje neuromuscular no se debe aplicar directamente sobre una herida.
• En niños es importante utilizar una tira de prueba antes de realizar una aplicación.
• Quemaduras solares y enfermedades de la piel (Psoriasis, neurodermatitis, etc.).
• Traumas severos: Su uso está contraindicado hasta tener un diagnóstico concreto de las lesiones.
• Trombosis: Puede provocar la liberación de un trombo al aumentar la circulación.
• Cáncer y metástasis: En estos casos tampoco se debe aumentar más la circulación sanguínea y linfática.
• Diabetes: Puede causar descompensaciones en los niveles de glucosa al variar la necesidad de insulina si se aplica en las zonas donde ésta se pincha, ya que la cinta puede aumentar su absorción.
• Embarazo: Prestar especial atención en las zonas donde se aplique el vendaje neuromuscular, ya que por las relaciones segmentales se puede influir en el útero o en el eje hipófisis-hipotálamo-ovárico.
• Falta de resultados: Si luego de 2 ó 3 aplicaciones no hay resultados, se aconseja buscar otras alternativas de tratamiento.

Desde su experiencia práctica, Karen Torrealba aporta otros aspectos a considerar: “A pesar de ser hipoalergénicas y contar con todas las certificaciones, siempre es necesario chequear antes la respuesta de nuestra piel frente a estos productos. La aplicación correcta va de acuerdo al objetivo (evitar dolencia, ayudar a la recuperación, etc.), la disposición y la tensión de la cinta”. Y para lograr un mayor éxito y permanencia de estas cintas recomienda aplicarla sobre piel libre (sin cremas, emulsionados, vellos, heridas, sudoración), al menos 4 horas antes de hacer deporte, y evitar el exceso de agua en la zona donde se ha adherido.

¿Cómo Elegirlas?

Considerando que en el mercado existen varias opciones y marcas de cintas kinesiológicas, conviene saber en qué aspectos fijarse para elegir alguna de ellas. Hugo Salazar indica que la cinta “debe ser hipoalergénica, con calidad certificada, como ocurre por ejemplo con Aktive Tape, certificada por la Comunidad Europea. Su elasticidad debe ser cercana al 180% y una pretensión (pre-estiramiento) del 10%, como lo recomienda el creador de la técnica. También es importante comprarlas en un lugar establecido, que asegure que las cintas se encontrarán almacenadas de manera correcta, ya que las altas temperaturas distorsionan las propiedades adhesivas propias del kinesiotaping afectando directamente su elasticidad y pretensión”.
En Kinesic añaden que la textura del tejido debe ser consistente, mientras que Karen Torrealba también considera importante fijarse en el material de la cinta, así como en sus distintos cortes y diseños.

*Artículo publicado en Run for Life n° 26, septiembre 2013.