Correr bajo el sol en esta época del año puede llegar a producir serios daños a tu piel si no tomas los resguardos necesarios. Aquí tienes algunas recomendaciones.

¿Sabías que por estos días numerosos lugares en nuestro país suelen presentar índices muy altos e incluso extremos de radiación UV? Por lo mismo, si vas a correr durante el día y exponerte al sol debes tomar recaudos para evitar problemas en tu piel que pueden llegar a ser muy graves.
La doctora Cecilia Orlandi, dermatóloga asesora de Corporación Nacional del Cáncer (Conac), señala: “Los rayos UV son los responsables del 90% de los casos de cáncer a la piel, enfermedad que hoy afecta a 16 de cada 100 mil chilenos. Además de esta grave patología, también se producen quemaduras, pigmentaciones y el llamado fotoenvejecimiento”.
Acota que la radiación UV tiene un efecto acumulativo, por lo cual “se cree que hoy en Chile un joven de 18 años ha recibido la radiación equivalente a los 50 años de edad”.

Factores de Riesgo

La especialista advierte que todas las personas están expuestas a presentar problemas de salud por la radiación ultravioleta si están mucho tiempo bajo el sol, “pero sin duda los niños y las personas de piel más blanca son los más afectados”. Añade que en dermatología se suele decir que “toda piel bronceada es piel dañada”, y que existen varios tipos de piel, a los que se asocian diversos grados de impacto solar y riesgo:

• Tipo I: Personas de piel muy clara, ojos azules, pelirrojos y con pecas. Siempre se quema nunca se broncea.
• Tipo II: Personas de piel clara, pelo rubio, ojos claros y pecas. Siempre se quema, a veces se broncea.
• Tipo III: Propio de las razas caucásicas, de piel blanca que no están expuestas habitualmente al sol. A veces se quema, generalmente se broncea.
• Tipo IV: Personas de piel morena o ligeramente morena, pelo y ojos oscuros. Propio de los mediterráneos, mongólicos y orientales. Nunca se quema, siempre se broncea.
• Tipo V: Personas de piel morena. Propio de amerindios, indostánicos, árabes e hispanos Nunca se quema.
• Tipo VI: Propio de las razas negras. Nunca se quema.

En Chile, predominan los tipos III, IV y V. Aparte del tipo de piel, incide de manera importante el tiempo de exposición al sol. Al respecto, la doctora Orlandi explica: “Como tiene efecto acumulativo, el riesgo comienza en la infancia. También depende del tipo de piel, la intensidad y el tiempo de exposición a los rayos UV a la que cada persona esté expuesta. Por ejemplo, una persona con piel tipo I, muy blanca, como los colorines, es afectada por los rayos UV mucho más rápido que una persona más morena, con una piel tipo IV”.
Agrega que para conocer a ciencia cierta los daños de la radiación UV en las distintas pieles, la Conac (www.conac.cl) y el Departamento de Física de la Universidad de Santiago han puesto a disposición del público la página web www.indiceuv.cl, que entrega datos actualizados de predicción y variación de la radiación ultravioleta durante el día. Este sitio cuenta con una calculadora de radiación, que permite saber el daño solar que puede recibir una persona, ingresando los datos de la hora y el tiempo que estará expuesto al sol y así tomar las medidas precautorias que se requieren.
Utilizando dicha herramienta, ponemos un ejemplo. Si eres de piel morena (tipo IV) y participas en una corrida que parte a las 9 de la mañana, en un día con índice UV muy alto –como suele ser en esta época del año–, estando expuesto entre una y dos horas al sol, entonces el nivel de riesgo irá entre bajo y medio, lo que significa que tu piel puede sufrir algún tipo de enrojecimiento, por lo que se aconseja tomar precauciones. Ahora, pasando las 2 horas de exposición, el nivel de riesgo es alto, por lo cual se sugiere evitar estar tanto tiempo bajo el sol.

¿Cómo Protegerse?

Cecilia Orlandi comenta que las zonas del cuerpo más sensibles a la radiación UV son, paradojalmente, “aquellas que no están frecuentemente expuestas al sol como la espalda, la zona abdominal, además de la cara y la zona del escote, que son las más afectadas cuando no se usa protección solar”.
Luego, la especialista da algunos consejos para el cuidado de la piel de quienes practican deportes al aire libre como el running y el triatlón. “La recomendación principal pasa por evitar practicarlos en horas de alta radiación, que van desde las 11 a las 16 horas; utilizar ropa adecuada; usar protector solar media hora antes de la exposición al sol y aplicar nuevamente cada dos horas, aproximadamente, incluso en los días que estén nublados”.
Con respecto a los protectores solares, la doctora aclara que no es correcto referirse a estos productos como bloqueadores “ya que realmente no bloquean los rayos UV, sino que minimizan su efecto. Para los deportistas, las pantallas solares son muy efectivas, claro que deben aplicarse mucho más seguido, ya que debido a la transpiración se salen más rápido. La pantalla solar debe tener un factor mayor a 30 SPF”.
En relación a la indumentaria, detalla: “Aunque parezca un poco ridículo, lo ideal para hacer deportes bajo el sol es taparse, es decir tratar de utilizar ropa manga larga y pantalones que cubran la pierna entera, de modo que la piel no esté tan expuesta a los rayos UV. Actualmente venden ropa con protección UV y también productos que pueden aplicarse en las prendas con este fin. Tampoco hay que olvidarse del uso de gorros y lentes de sol”.
Finalmente recomienda que las personas “acudan una vez al año a hacerse un chequeo dermatológico y no sólo cuando presenten molestias en su piel, ya que esta sencilla acción puede permitir detectar a tiempo una enfermedad tan grave como el cáncer a la piel”.

Ojo con los Lunares

El cáncer a la piel más agresivo y letal es el llamado melanoma. Una forma de prevenir su aparición es chequear de manera constante la cantidad y el tipo de lunares que tenemos en nuestro cuerpo. Hay varias características específicas de éstos que pueden ser signos de un cáncer de piel, las que se recomienda revisar siguiendo el “ABCDE de los lunares”, esto es:

-A de Asimetría: La mitad del lunar no corresponde a la otra mitad.
-B de Borde: Los bordes son irregulares, desiguales o poco definidos.
-C de Color: El color no es uniforme y puede incluir sombras color marrón o negras, o incluso manchas rosadas, rojas, azules o blancas.
-D de Diámetro: Es mayor a 6 mm., aunque los melanomas pueden ser más pequeños.
-E de Evolución: Se advierte un cambio en el tamaño, la forma o el color del lunar.

“En el caso de que haya cambios en el tamaño, color o forma de un lunar, así como inflamación, picazón y sangramiento, podríamos estar en presencia de un melanoma”, advierte la doctora Cecilia Orlandi.

 

*Artículo publicado en Run for Life n° 28, noviembre 2013.