El consumo de nueces, almendras y otros alimentos de este tipo aporta ácidos grasos y calorías favorables para los deportistas.

Algunos los incluyen en su desayuno y otros los prefieren hasta en ensaladas. Lo cierto es que los frutos secos como las nueces, el maní o las almendras hace rato ya que dejaron de ser parte sólo del “picadillo” y se incorporaron a la dieta habitual de muchas personas.
¿Cuál es su aporte nutricional?, ¿Son buenos para quienes practican deportes como el running o el triatlón? Aquí tienes algunas respuestas.

Lípidos y Calorías

Los frutos secos no se deben confundir con las frutas deshidratadas, como son las pasas. De hecho, su aporte es bien distinto. Rodrigo Castillo, nutricionista deportivo, explica: “Nutricionalmente los frutos secos se clasifican como alimentos ricos en lípidos, es decir si bien son frutos, no son frutas (como manzanas, ciruelas, naranja u otras). Su aporte nutricional es el siguiente por cada porción de alimento: 175 kilocalorías, 5 gramos de carbohidratos, 5 gramos de proteínas y 15 gramos de lípidos”. Eso considerando alguna de las siguientes porciones: 26 unidades de almendras, 50 unidades de avellanas, 30 unidades de maní o 5 unidades de nueces.

El también profesor de educación física y Coach&Owner Crossfit Yagan añade que “si bien estos alimentos aportan una gran cantidad de calorías y lípidos por porción, la buena calidad de los lípidos que contienen hacen de estos productos necesarios por la incorporación de ácidos grasos omega3 y omega6, los cuales poseen cualidades nutricionales en la salud cardiovascular de la población”.

¿Cuándo Consumirlos?

Rodrigo Castillo plantea que cuando las necesidades nutricionales superan ampliamente el gasto calórico de un deportista, se puede optar por la ingesta de una o dos porciones de frutos secos al día para complementar el aporte nutricional y sumar ácidos grasos de buena calidad. Por cierto, deben preferirse sin sal.
“Debido a su contenido graso se sugiere consumirlos luego de las carreras, pues la ingesta previa podría potencialmente generar molestias gástricas durante el entrenamiento y/o competencia”, apunta el especialista.
Advierte, asimismo, que hay casos en que no es recomendable ingerir estos alimentos. ¿Cuáles? Rodrigo responde: “Se suelen restringir en personas con un sobrepeso/obesidad debido a su alta densidad energética. No obstante se recomiendan en personas con patologías como colesterol alto, triglicéridos altos e hipertensión arterial, pues sus ácidos grasos polinsaturados son un factor protector a la salud cardiovascular de estos pacientes”.