La ropa técnica de trail running, cuyas características se detallan en este artículo, debe ayudarnos a correr de manera más eficiente, cómoda y segura.

 

Por Cristian Valencia Pizarro
Organizador Xtrail Puchuncaví - Coach de Trail Running

La vestimenta deportiva, y en especial la de trail running, en la actualidad cuenta con una base tecnológica que permite mejorar nuestro desempeño a la hora de correr, puesto que proporciona seguridad y rendimiento óptimo.

Estas prendas han sido diseñadas para poder enfrentarnos a distintas situaciones, ya sea de intensidad de ejercicio como de variables externas como el clima.
Como consumidores debemos estar informados acerca de la vestimenta necesaria y de las características de los materiales con que se encuentran elaboradas. De eso dependerá nuestro desempeño, que en más de alguna ocasión puede verse mermado por no escogerse la ropa adecuada.

La ropa de trail y la de running tienen muchas características similares. Sin embargo, la variabilidad motora y el mayor tiempo dedicado a la práctica de la primera marcan una diferencia que se refleja en la vestimenta a usar. Así, la indumentaria de trail debe:

• Adaptarse a los movimientos
• Contar con protección contra el viento, humedad y lluvia
• Extraer el sudor y mantener la frescura
• Tener el menor peso y volumen posible
• Mantener al cuerpo aislado de la temperatura externa
• Elaborarse con materiales que no generen heridas producto del roce
• Ser duradera

Factores a Considerar

La ropa técnica utilizada en este deporte tiene que reunir características básicas que nos permitan correr de una manera más eficiente y nos ayuden en nuestro entrenamiento. Estas son: ventilación, transpirabilidad, ligereza, secado rápido, impermeabilidad, comodidad y volumen, aislantes, protección UV, colores llamativos, logos reflectantes, sujeción y bolsillos.

La elección de las distintas prendas de vestir se hará considerando dos tipos de variables:

Externas: Al momento de planificar un entrenamiento y escoger la ropa a utilizar, hay que conocer muy bien las características geográficas de la ruta (distancia, altimetría, humedad, entre otras), la hora en que se va a realizar la actividad y el clima que se va a enfrentar. Todas estas variables influyen de manera directa y proporcional en nuestro desempeño, generando cambios fisiológicos agudos.

Internas: También es necesario que cada persona conozca muy bien su nivel de entrenamiento, capacidad de sudoración, tasas de hidratación y reservas energéticas a la hora de enfrentar una ruta y escoger la ropa a usar. Estos aspectos condicionarán el desempeño del deportista, toda vez que no todas las personas requieren el mismo volumen de ropa. Cuando se alcanza una elevada temperatura corporal producto de la actividad, utilizar más capas de lo necesario puede ser muy incómodo, siendo útil sólo el uso de los implementos básicos.

Vestimenta Técnica

La elección de la indumentaria adecuada para trail nos hace corredores más eficientes. Esto implica escoger materiales de secado rápido que eviten mantener el cuerpo húmedo a causa de la mayor sudoración provocada por la intensidad y características del entrenamiento. También significa escoger ropas con materiales y formas que eviten roces, reduciendo así la posibilidad de heridas en axilas y pecho.

La primera capa de la vestimenta de trail nos aporta agilidad, estabilidad, movimiento y, en algunos casos, soporte muscular; la segunda provee transpirabilidad, calidez y movilidad; y la tercera, respirabilidad, transpirabilidad y protección contra factores climáticos.

A continuación, se detallan las características básicas que deben tener cada una de las prendas usadas en la práctica del trail running, sin profundizar en las normativas internacionales que deben cumplir.

Poleras: Deben ser muy técnicas y ligeras, otorgando una buena ventilación. Si no lo son, correr por senderos y realizar una gran variedad de movimientos puede ocasionar roces y heridas que tienden a aparecer después de varias horas de entrenamiento.

Calcetines: Es una pieza vital que debe elegirse muy bien y ser probada antes de enfrentar un gran desafío, ya que realizar desplazamientos más variados por distintos terrenos puede ocasionar ampollas producto del roce. La tecnología de fabricación tiene que permitir una buena respirabilidad, amortiguación y sujeción para proporcionar mayor comodidad durante todo el recorrido. Algunas marcas incluyen el sistema de compresión, lo que puede brindar un mayor ajuste y recuperación.

Short: Ideal para correr con mayor libertad y frescura. Recomendado para días cálidos por sus tejidos muy finos que permiten mayor movilidad y que pueden evitar el roce, especialmente en la parte interna de los muslos. Para eso es importante que incluyan forro interior y, en algunos casos, mallas. Además, deben contar con bolsillos para guardar lo necesario para el entrenamiento -pero con ojales para el drenaje de agua- y logos reflectantes para distinguirnos en la ruta.

Medias y ropa de compresión: Por sus características, esta ropa ayuda al retorno venoso, contribuyendo a la recuperación post esfuerzo por la relajación muscular proporcionada.

Mallas: Especiales para correr en días helados o para evitar roces inoportunos. Deben poseer cualidades térmicas, de ventilación y de sujeción, proporcionando soporte muscular y secado rápido. Además, permitirán recorrer lugares “marañosos” para no llegar con tantas “heridas de batalla” a causa del roce de las ramas y arbustos presentes en la ruta.

Cortaviento: Esta prenda nos protegerá del roce del viento y de la humedad. Ideal es que sea muy liviano y con muy poco volumen, de manera que puedan transportarse con facilidad en caso de que las condiciones climáticas varíen.

Chaqueta técnica: Diseñada para proporcionar abrigo y permitir una buena ventilación incluyendo capucha ajustable). Debe incluir mangas elasticadas y bolsillos con cierres, así como facilitar una buena movilidad y desempeño en ruta. Pero lo más importante es que sea impermeable, ya que normalmente la usaremos en condiciones climáticas adversas, con mucha humedad o lluvia.

Gorros: Son muy útiles para condiciones extremas en las cuales necesitamos protegernos del frío y humedad ambiental. Algunos aportan también respirabilidad con muy poco peso.

Ropa de compresión: Permite la recuperación de lesiones dada la facilitación del retorno venoso, ayudando a la oxigenación y circulación sanguínea.

Elementos protectores (tobilleras, rodilleras, guantes...): Se usan sólo en caso de urgencia, ya que por lo general el trail provoca pocas lesiones y tampoco se entrena mucho con bajas temperaturas.

Bolsos de hidratación: Se ocupan para salidas extremas en las cuales es fundamental contar con la hidratación necesaria para cumplir con nuestros objetivos y llegar sanos y salvos a casa. Son necesarios sólo para circuitos muy largos, considerando que influirán en nuestro rendimiento por el peso que vamos a transportar. También inciden en la biomecánica de nuestro trote si contienen botellas laterales, puesto que modificarán nuestro braceo al llevar los codos un poco más afuera, mermando el impulso y la velocidad.

Viseras y jockeys: Protegen del sol y también, en algunos casos, impermeabilizan y protegen el cuello. Lo ideal es que tengan un sistema de ajuste para que no se muevan sin apretar demasiado.