Cada vez son más los corredores, triatletas y deportistas que usan indumentaria de compresión. ¿A qué se debe? Una experimentada runner y un médico de gran trayectoria evalúan sus beneficios.

Está más que dicho que el running es un deporte democrático por su bajo costo. Sólo las zapatillas implican una inversión relativamente elevada. Pero quienes se entrenan varias veces a la semana y compiten con regularidad, sumando mucho kilometraje mensual, requieren de indumentaria y calzado que les aporte un valor agregado en materia de salud y rendimiento. 

Y, de acuerdo a la evidencia creciente que existe, la ropa de compresión contribuiría a ese objetivo.

Claudia Córdova, corredora con numerosas competencias en el cuerpo, algunas de largo aliento y por terrenos muy exigentes, defiende su uso y destaca sus bondades: “Además de mantener mis piernas a la temperatura necesaria, me evita la llegada de la fatiga y los calambres, porque ayuda al retorno venoso y, por ende, a la eliminación de los desechos metabólicos. También impide que vibren mis pantorrillas, lo que disminuye el daño en las fibras musculares. Esto se traduce en menos molestias, permitiéndome una mejor recuperación post carrera”, asegura.

De Larga Data

Haciendo historia, el Dr. Rafael Gutiérrez, Médico Deportólogo de Clínica MEDS, relata que el tratamiento de las enfermedades venosas de las extremidades mediante algún tipo de compresión constituye una de las terapéuticas más antiguas de las que se tiene referencia escrita. “En diversos documentos procedentes de la Grecia arcaica (siglos VII y VIII a.C.) se menciona y describe el uso de los vendajes en las heridas de las extremidades. Por ejemplo, Celso, en el siglo V a.C., utiliza para la compresión vendajes de lino”, trae a colación el facultativo.

En términos estrictos, la compresión se define como la presión ejercida por una ortesis elástica en situación de reposo o en actividad muscular. “Hace referencia únicamente a soportes de tipo elástico, y se basa en la propiedad de la ortesis para ejercer diferentes gradientes cíclicos de presión en función de la capacidad de recuperación de las estructuras elásticas en situación de reposo y de actividad muscular”, agrega el especialista.

A su juicio, en la actualidad se ha popularizado el uso de las prendas de compresión sin una evidencia clara de qué acción realizan ni cuando están indicadas. Luego afirma: “Desde el punto de vista médico las prendas de compresión se han utilizado desde hace muchos años para el tratamiento de la insuficiencia venosa y de ahí su aplicación en la medicina deportiva, tanto en el entrenamiento como en la competición, con una supuesta mejora del rendimiento. Otra acción que se les atribuye es la recuperación deportiva al facilitar el retorno venoso, disminuyendo los edemas y el daño muscular, y acelerando los procesos de aclaramiento del ácido láctico”.

Al respecto, destaca la oferta de varios tipos de calcetines o medias de compresión (ver recuadro) que evitan dolores y calambres, “aunque uno de los aspectos fundamentales a la hora de prevenir las lesiones es conocer nuestro cuerpo, haciéndole caso cuando nos sugiere que paremos de entrenar debido a un fuerte dolor”, afirma.

En ese contexto, Claudia Córdova recuerda que en un principio era reacia al uso de estos implementos, porque pensaba que eran más que todo un negocio, “pero tuve la oportunidad de comparar en un mismo circuito de alta exigencia muscular y de resistencia el correr con y sin medias de compresión y la diferencia fue notable. Cuando las usé no sentí las molestias que se me presentaban antes y, a pesar del frío, no tuve calambres. También fue mejor mi recuperación, ya que al poco tiempo estaba como si no hubiera corrido”.

La experimentada runner creía, asimismo, que su empleo le iba a dar mucho calor, pero no fue así dado que esta ropa se fabrica de un material “que permite la evaporación del sudor y, al parecer, también la liberación del calor. La recomiendo sobre todo para distancias largas y/o con muchas pendientes. También es bueno colocárselas después de competir para ayudar a la recuperación muscular”, concluye.

¿Sube el Rendimiento?

El Dr. Gutiérrez asegura que son muchos los factores que afectan la Economía de la Carrera (EC), siendo la vestimenta uno de los aspectos que podrían modificarla. Varios autores han sugerido que el vestir prendas compresivas podría tener una influencia positiva sobre la EC, pero sólo a bajas velocidades. Más recientemente, en 2009, otro estudio mostró una mejora de la capacidad aeróbica a velocidades más elevadas, a diferentes umbrales fisiológicos, gracias a la utilización de las Medias Elásticas de Compresión Gradual (MECG).

“Hay diversos investigadores y varios estudios con base científica que apoyan el uso de prendas de compresión. Es que según las conclusiones que éstos han arrojado se puede decir que mejoran la percepción del dolor, reducen la fatiga mental y permiten la aparición de mejoras biológicas”, apunta el profesional, quien también plantea que con la evidencia que se tiene hasta ahora, incluyendo la ausencia de efectos secundarios, es posible recomendar el uso de esta ropa.

No obstante lo anterior, el médico señala que “todavía queda mucho por estudiar e investigar para determinar los efectos que estas prendas pueden tener sobre el rendimiento en carrera, aunque todo apunta a que su utilización podría ser beneficiosa en ciertos parámetros que potencian la performance del atleta”.

¿Tienen contraindicaciones? El experto revela que no se han reportado para este tipo de indumentaria, ya que lo único que se requiere es el uso de la talla adecuada para lograr una compresión efectiva. Además, la prenda elegida debe tener alguna característica especial, como la compresión gradual decreciente, o sea, que apriete más abajo que arriba de la extremidad inferior.

Por último, da otras sugerencias para elegir la ropa de compresión más adecuada: “Es importante que no produzca un exceso de sudoración y que la prenda esté dotada de materiales que sean hidrófilos para la evacuación inmediata del sudor, actuando como una segunda piel. También se recomienda vigilar la zona de pliegues, puesto que es donde, quizás, podría comprimir en exceso y producir un efecto contrario al deseado”.

ELIJA SU MEDIA

El Dr. Rafael Gutiérrez describe los tipos de medias de compresión hoy disponibles en el mercado:

• “Medias tubulares” o “pantorrilleras”: Sólo cubren y protegen básicamente la parte del gemelo-soleo, teniendo la forma de un tubo con hueco en los dos extremos. Son de tejidos y fibras elásticas tipo polyester, nylon o lycra. Como principal activo tienen su comodidad y durabilidad, ya que con un buen mantenimiento su periodo útil es muy largo. Suelen tener una mayor compresión en la parte inferior y menor en la pantorrilla.

• “Calcetines técnicos”: Se asemejan a una media normal incluyendo la forma del pie, pero llegan a una altura mayor por debajo de la rodilla. Otorgan protección a una mayor área, incluyendo el famoso Tendón de Aquiles, que es uno de los puntos con mayor riesgo de lesión en atletas de fondo. En su composición hay tejidos compresivos pero no tan elásticos como en las “tubulares”, y tienen una durabilidad menor por el desgaste que tienen al igual que un calcetín normal.

• Medias de entrenamiento-competición y recuperación: No todas las medias tienen la misma función. Las de entrenamiento-competición son muy similares y se pueden usar indistintamente por periodos largos de ejercicio. Pero las de recuperación (recovery) tienen una compresión mucho mayor, al estilo de las tradicionales de tipo medicinal, y sólo son indicadas para después del ejercicio y por periodos de tiempo cortos (menores a las 2 horas).

Lo que afirman algunos papers científicos:

• “Los resultados indican que la ropa de compresión es una estrategia efectiva de recuperación luego de daño inducido por la actividad deportiva”.

• “Los datos indican que la utilización de calzas de compresión atenúa el dolor muscular luego de ejercicios de salto”.

• “En pruebas de 10K, se encontró una reducción en el dolor muscular 24 horas después del ejercicio. Hubo además una marcada diferencia entre el grupo que usó medias de compresión y el grupo de control”.

• “El empleo de indumentaria compresiva durante las 24 horas posteriores a un entrenamiento intenso mejora numerosos aspectos fisiológicos y otros de rendimiento en relación a un grupo de control que no la utiliza”.