Aquí te contamos cuándo y cómo se recomienda usar estos complementos para tus zapatillas.

¿Has sentido dolores frecuentes en los pies al correr?, ¿te suelen salir callos o ampollas? O quizás has notado que tus zapatillas se gastan o deforman con rapidez… Si es así, puede que te convenga usar plantillas.
Así lo indica el médico traumatólogo Diego Zanolli, quien agrega que “las plantillas se recomiendan para acomodar el pie a la zapato y éste al suelo en pacientes con deformidades como pie plano (poco arco) o pie cavo (mucho arco) que son sintomáticas. Por lo mismo, ayudan a corregir un mal alineamiento del pie, sobrecarga de éste o bien dolor causado por alguna de estos motivos”.
El especialista, que trabaja en la Unidad Medicina y Traumatología del Deporte de la Clínica Alemana, describe luego las señales que pueden ayudar a un runner a darse cuenta que es necesario recurrir a estos complementos para el calzado: “Lo más evidente es el dolor que se presenta al correr, aparición de callos y ampollas en algunas zonas del pie por mucho roce o sobrecarga mecánica. También hay cosas menos evidentes como gastar las zapatillas rápidamente o deformarlas rápidamente al realizar el trote”.

Consideraciones

El doctor Zanolli comenta que para elaborar las plantillas adecuadas a cada persona se consideran principalmente la forma del pie (pie cavo o pie plano) y los síntomas que presentan los pacientes. “Por ejemplo, un paciente con metatarsalgia (dolor en el metatarso) por sobrecarga puede beneficiarse del uso de un botón o barra retrocapital para descargar la zona comprometida. O bien en corredores que presentan sesamoiditis, que es una sobrecarga que se ve frecuentemente en corredores bajo el primer metatarsiano, las plantillas tipo Dancer Pad pueden descargar estos huesos y aliviar el problema”, detalla.
El traumatólogo de la Clínica Alemana añade que para acomodar bien estos elementos a las zapatillas conviene tener presente algunos cuidados y consideraciones: “Lo primero es que, a veces, usar plantillas puede hacer que el zapato o zapatilla quede un poco apretada sobre todo cuando se inicia su uso. Por eso, al comprar zapatillas es importante probarlas con la plantilla que van a usar diariamente y que quede cómoda. Lo segundo y bien evidente es quitar la plantilla o almohadilla que traen las zapatillas y luego colocar la plantilla indicada por el médico, esto es para que no quede apretado el pie en la zapatilla”. Además, dice que es importante que no quede suelta, porque si se mueve no se mantendrá en la posición correcta y se perderá el beneficio que se busca e incluso puede causar más molestias. “En algunos casos, hay pacientes incluso que llegan a fijar sus plantillas a los zapatos usando pequeños trozos de adhesivos o velcros”, concluye Diego Zanolli.