Si bien el running es un deporte individual, cada vez son más los corredores que se integran a algún team para entrenar y salir a trotar. ¿Qué opción es más conveniente?

Mauricio Serrano lleva tres años corriendo y hasta ahora siempre lo ha hecho en solitario. ¿Por qué? “Prefiero correr solo, porque yo mismo manejo mi plan de entrenamiento, voy viendo mi evolución, me voy poniendo metas y me presiono más. En los teams no todos se lo toman en serio o muchos corren en forma recreativa, y eso hace difícil el avance de los que son más competitivos, como yo que me gustaría conseguir podios”, comenta.
Por su parte, Paola Espinoza ya completa cinco años entrenando en distintos equipos. Hoy es parte de Road Runners y en base a su experiencia sostiene: “Es mucho mejor estar en un equipo que correr solo. Primero porque hay apoyo de entrenadores que van corrigiendo la técnica y entregan consejos sobre elongación, nutrición o lo que uno necesita. Y segundo, porque permite compartir vivencias con otras personas, lo que también ayuda a que uno vaya mejorando con el grupo”.
¿Cuál de los dos tiene la razón? Se podría decir que ambos, ya que tal como lo señala el reconocido psicólogo deportivo Rodrigo Cauas, “entrenar de manera individual o junto a pequeños o grandes grupos dependerá de los objetivos que persiga cada corredor”.

Luego detalla que las investigaciones respecto a este tema, han concluido que “correr con el objetivo de hacer ejercicio físico -esto es para liberar endorfinas, sentirse bien, bajar de peso o simplemente hacer una ocupación más activa que el ocio- requiere de un extra motivacional que podría estar dado por el hecho de recibir apoyo y refuerzo de un grupo de pares que estén “en la misma”. Por el contrario, si las metas y los objetivos se orientan más hacia lo competitivo, el entrenamiento individual puede favorecer bastante para lograr avances en lo técnico, en la preparación mental o simplemente para hacer más kilómetros. Cuando la meta es más competitiva, otra alternativa que funciona bastante bien es entrenar en pequeños grupos divididos en objetivos similares, desafíos comunes o habilidades similares”.
Un diagnóstico teórico que se condice bastante con las percepciones y opiniones presentadas en un inicio y que siguen a continuación.

Apoyo Grupal

A la hora de analizar los beneficios de integrar un equipo de running, uno de los que más repiten los atletas es el apoyo y motivación que se obtiene de los compañeros.
Francisco Romo lleva 8 años corriendo, principalmente en 21 y 42K, incluso en maratones internacionales como las de Mendoza y Buenos Aires. Durante dos años participó en el club atlético El Corredor, conocido por entrenar a personas con capacidades diferentes. “Me integré a ese team porque ellos mismos te motivan a correr: ver personas que tienen alguna discapacidad y que van corriendo felices, te ayuda. Y cuando uno los acompaña, ellos también se sienten mejor”, dice. “Uno de los beneficios de formar parte de un equipo es que se forman amistades y se apoyan para lograr objetivos. Otro beneficio es que siempre hay alguien que te espera en la meta, y eso te motiva. Cuando un corre solo tiene que ser más fuerte de mente para motivarse”, agrega Francisco, quien no siguió entrenando con el club porque sus horarios de trabajo y la falta de tiempo se lo impidieron.
Razones similares ha tenido Matías Córdova para no sumarse hasta ahora a ningún equipo de running, pese a que lleva casi cinco años aplanando calles. Pronto, eso sí, pretende ingresar a alguno. ¿Por qué cambió de opinión? “Hasta hace poco corría solo 10 kilómetros, y desde mi punto de vista, esa distancia la puedes preparar solo. Sin embargo, con el tiempo me he dado cuenta que si quiero bajar las marcas, y prepararme bien para distancias mayores, la mejor opción es participar de un team. Allí hay gente experta que sabe entrenar a los corredores. Y lo otro bien importante es que, según he visto, en los equipos se generan grupos de amigos que se acompañan y se ayudan a lograr objetivos individuales. Por ejemplo, si hay alguien que quiere lograr marcas, hay algunos que se sacrifican y les van marcando los tiempos. Eso no pasa cuando corres solo. Entonces, puedes pasar un momento agradable con los amigos y a la vez mejorar”.
Hace dos años, José Arenas se incorporó al club El Corredor y hoy ratifica la visión de Matías: “Se corre mejor en grupo. Decidí ingresar a un team porque quería especializarme y no avanzaba mucho solo; en grupo he progresado mucho más. Tenemos entrenadores y nutricionistas que nos apoyan constantemente, y el respaldo de los compañeros también es importante”.

Con un Partner

Paola Espinoza coincide con ambos y plantea que aunque finalmente el running es un deporte individual, no es difícil compatibilizar las distintas metas personales con el trabajo en grupo. “Siempre se encuentra un partner que tiene más o menos el mismo ritmo que uno, con el cual entrenar. Cuando corres solo no tienes un parámetro para medirte, en cambio, en grupo sí”, asegura.
Por su parte, la profesora de educación física y entrenadora del team de la empresa Metlife, Pamela Araya, comenta que para integrar los objetivos personales con los del grupo “cada miembro del equipo tiene un programa de entrenamiento personal. Hay algunos que buscan mejorar sus marcas y otros corren sólo por salud. El entrenamiento en general para todos es similar, pero cada uno hace lo que le corresponde de acuerdo a sus capacidades”. Añade que entrenar en equipo ha fortalecido el sentido de grupo y la identificación de los trabajadores con la empresa, lo que también favorece el clima laboral e incluso la productividad.
El psicólogo Rodrigo Cauas, en tanto, plantea otra ventaja del entrenamiento en equipo en relación al individual que vale la pena considerar: “En una corrida siempre tenemos otros atletas adelante, atrás, a los lados. Por lo tanto, al entrenar de manera aislada o solitaria, la realidad no se simula de manera adecuada, ya que no es lo que se presentará realmente en competencia”.

Libertad Individual

Por cierto, el entrenamiento individual también tiene sus ventajas. Mauricio Serrano plantea, por ejemplo, que en sus tres años como runner sus tiempos han ido mejorando progresivamente. “De todas maneras, pienso que sería bueno tener un coach personal que me ayudara a ordenar mejor los entrenamientos, y así avanzar más”, apunta. Aclara que no se cierra a participar de un team, siempre y cuando éste le permitiera desarrollarse de manera competitiva.
Al mismo tiempo, advierte que una dificultad para integrarse a estos equipos es el costo de inscripción y la mensualidad, aunque “hay que ver cuál es el beneficio que tiene participar del team. Si hay facilidades para comprar ropa o zapatillas, o para ir a correr a otras partes, entonces puede ser conveniente”.
Francisco Romo, por su parte, pone en la mesa otra dificultad que a veces se da en los teams: “Como en todo grupo, no siempre te llevas bien con todos, y de repente se generan problemas o cahuines que dificultan la convivencia”. Por el contrario, rescata los beneficios de entrenar en solitario: “Tengo mis circuitos, cuido mi alimentación, tengo un kinesiólogo y me voy cuidando solo. Además, me aburre la rutina y la estructura de los entrenamientos en equipo. Al correr solo, en cambio, no tengo problemas en salirme de lo planificado”.
Visiones diferentes para tener en cuenta.

*Artículo publicado en Run for Life n° 26, septiembre 2013.